Vestida de Entrecasa

Qué suerte que empezó el Invierno. Si alguien quiere regalarme unas pantuflitas de polar o peluche, bienvenido sea.

2004-09-28

Llegando a Paseo Colón y Belgrano ...

... me detuve un instante a pensar en qué hubiera sido de mí sin tu carita guardada en mis ojos.

Preferí no pensar en éso (inútil, porque por suerte ya se ha vuelto parte mía).

Terminé de bajar del colectivo antes de que arrancase, y me sometí a la tarea de escalar la barranca en tacos altos, para pasar justo al lado de uno de los tantos rincones de Buenos Aires que tenían algo tuyo.

Y sonreí.

Y canté, para recordarme para qué estoy viva.

No me importó que la gente me mirara raro, todas las miradas se veían estúpidas comparadas a la tuya.